Menú principal

El infierno de la adicción al sexo

el infierno de la adicción al sexo

¿Qué tienen en común Charlie Sheen, Tiger Woods, Michael Douglas, David Arquette, David Duchovny, Dennis Rodman, Kanye West, Britney Spears o Bill Murray? Pues que, además de ser miembros del star system norteamericano por alguna u otra razón, todos ellos han reconocido o han sido acusados de ser (agarraos, que viene un eufemismo) hipersexuales.

Detrás de un término un poco técnico como hipersexualidad se esconde lo que es más comúnmente conocido por todos como adicción al sexo. Esta disfunción puede definirse como un repentino aumento de la libido. Lo que antes se denominaba ninfomanía y satiriasis es, en general, un problema de tipo psicológico, aunque el consumo de drogas o la ingesta de alcohol y ciertos medicamentos también pueden servir de disparador de la hipersexualidad.

Se considera que en torno a un 6% de la población está afectada por este problema. En general, las personas que tienen un problema de adicción al sexo tratan de compensar con la práctica sexual, la masturbación o el consumo excesivo de pornografía una carencia afectiva o problemas derivados del estrés o la depresión.

Películas como Amor sin Control (Stuart Blumberg, 2012), Shame (Steve MacQueen, 2011) o Nymphomaniac (Lars Von Trier, 2013) son algunos de los ejemplos cinematográficos que en los últimos años se han ocupado, con mayor o menor fortuna, de tratar directa o indirectamente el tema de la adicción sexual.

Los expertos definen adicción como incapacidad de frenar ante la compulsión a hacer algo, en este caso, tener sexo, ya sea con otra persona o masturbatorio. El ‘problema’ de esta adicción con respecto a otras (juego, alcohol, drogas…) es que el sujeto no puede ser apartado del objeto de su adicción, ya que es imprescindible que las personas puedan desarrollar una sexualidad sana. Los psicólogos destacan que las personas que tienen adicción al sexo tienen que, muchas veces, acudir a terapia hasta años después de haber ‘domado’ sus inclinaciones.

Los especialistas indican que hay síntomas que pueden alertarnos de que nuestra conducta sexual ha rebasado los límites de la adicción: consumo de porno varias veces al día, exhibicionismo, voyeurismo, actividad masturbatoria en lugares públicos, excesivo gasto de dinero en sexo…

La combinación de terapia cognitiva y sexológica y medicamentos como los parches anti-testosterona se han probado eficaces en el combate de este problema que puede llegar a ser una verdadera carga y un motivo de aislamiento familiar y social para aquellos que lo sufren.

Escribe un comentario

Puedes usar: Etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>