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Diferencias entre los anticonceptivos femeninos

anticonceptivos femeninos

Casi el 40% de los embarazos que tienen lugar en este país no están planeados. Este preocupante dato aparece reflejado en un estudio elaborado por la Sociedad Española de Contracepción (SEC), que analiza los hábitos de las españolas en materia de salud sexual y reproductiva. Este informe saca a la luz que el 15,9% de las mujeres que se tienen entre 15 y 50 años, es decir, que se encuentran en edad fértil, no utiliza métodos para evitar la concepción. Los motivos para no emplear anticonceptivos femeninos son variados, desde las creencias religiosas hasta la falta de constancia, pasando por muchos otros.

Teniendo en cuenta estos porcentajes, es fundamental redoblar los esfuerzos para que las mujeres tengan toda la información posible acerca de los anticonceptivos femeninos y puedan así decidir cuál es el más adecuado en cada caso. Dentro de los métodos reversibles, podemos distinguir dos grandes grupos: a corto y a largo plazo. En el primer grupo se engloban la píldora, el diafragma, el preservativo femenino, el anillo y el parche hormonal. Por su parte, el implante y las inyecciones hormonales y el DIU son los dispositivos de larga duración.

El preservativo, el más utilizado

La última Encuesta de Salud Sexual realizada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad revela que, tanto las mujeres como los hombres españoles, prefieren el preservativo masculino para evitar los embarazos no deseados y, además, prevenir las enfermedades de transmisión sexual. En concreto, usan este método el 53,5% de las mujeres y el 61,4% de los hombres.

La píldora anticonceptiva es la segunda opción más elegida, ya que es utilizada por un 29,8% de las mujeres. Existen dos clases: la combinada y la minipíldora. El primer tipo incluye dos hormonas (gestágenos y estrógenos), que impiden la ovulación y regulan los períodos. La minipíldora sólo contiene gestágenos y está indicada para las mujeres que padecen hipertensión u obesidad y para aquellas que son fumadores y superan los 35 años.

Métodos barrera

Dentro de los anticonceptivos femeninos, destacan el diafragma y el preservativo para mujeres como métodos barrera. El primero es un capuchón fabricado con silicona o látex que se deposita en el interior de la vagina y que tiene que combinarse con espermicidas. Después de cada uso, la mujer tiene que lavarlo con agua y jabón neutro. El preservativo femenino es similar al masculino y se ajusta a las paredes vaginales para impedir el paso de los espermatozoides.

El anillo y el parche hormonal funcionan de manera parecida, liberando hormonas como si se tratase de la píldora. El anillo se coloca en la vagina una vez al mes, mientras que el parche tiene que renovarse cada semana durante 21 días consecutivos. El dispositivo intrauterino o DIU debe ser colocado en el cuello del útero por el ginecólogo. Su duración es elevada, hasta cinco años en el caso de los dispositivos de cobre.

Respecto al implante, éste se introduce en el brazo, bajo la piel, y mantiene su efecto anticonceptivo durante tres años. La inyección hormonal intramuscular no es muy utilizada en España, pero su eficacia es alta. Puede aplicarse cada mes o con una frecuencia bimestral o trimestral.

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