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Conoce las zonas erógenas masculinas

zonas erogenas masculinas

Es de sobra conocido que las principales zonas erógenas masculinas se concentran en los genitales. Pero no todos los puntos de esta parte de la anatomía del hombre responden igual ante ciertos estímulos. En este post, vamos a explicarte cómo tocar y acariciar cada área para llevar a tu pareja a las cotas más altas del placer. Comenzamos hablando del glande (http://es.wikipedia.org/wiki/Glande), una parte llena de terminaciones nerviosas que pueden producir una gran excitación si se tratan de la manera adecuada. Precisamente, la sensibilidad que tiene la cabeza del pene puede causar el efecto contrario, es decir, dolor, si no se maneja del modo correcto.

En este sentido, es esencial actuar con suavidad. Una técnica positiva consiste en sujetar la base con una mano, mientras que la otra sujeta el resto del miembro viril. El siguiente paso es estimular el glande con la lengua, acto que provocará sensaciones muy agradables al hombre. A medida que el pene se pone más erecto, la sensibilidad en esta zona aumenta, por lo que es necesario controlar los movimientos que haces con la lengua para no causarle dolor. Lo ideal es darle leve toquecitos con la lengua. Luego, puedes sentarte a horcajadas sobre el chico y rozar la cabeza del pene con tus labios vaginales y frotar vuestros genitales hasta el momento del coito.

Estimular el escroto

Entre las zonas erógenas masculinas, no podemos dejar de mencionar los testículos. En concreto, queremos hacer referencia al escroto, nombre que reciben las envolturas en las que se encuentran los testículos. Es probable que desconozcas que la delgada línea que separa el escroto en dos se llama rafe, una zona sumamente sensible. Puedes utilizar la lengua o los dedos para estimularlo. Un truco: si frotas un dedo contra el rafe, el hombre eyaculará de manera inmediata. Si lo que quieres es retrasar su orgasmo, debes rodear la base del miembro viril con tus dedos y, a la vez, frotar el tronco con la otra mano.

La presión que ejercen el índice y el pulgar en la base provoca que la sangre quede retenida en el glande. Después de unos momentos, mete el miembro en la vagina en una postura en la que puedas mantener apretada esa zona. Comprobarás que al aflojar los dedos, se producirá la eyaculación. De esta manera, ambos podréis sincronizar vuestros orgasmos. Otra de las principales zonas erógenas masculinas es el perineo, el área que queda comprendida entre los testículos y el ano. Con la boca o las yemas de los dedos en esta parte de su anatomía, puedes hacerle rozar el cielo.

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